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Déjate seducir por el mundo del vino

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Perfiles

Pablo Carrión: El arquitecto que mima la viña como un jardín

Pablo Carrión iba para arquitecto, pero cuando se acercaba el final de sus estudios universitarios, el amor por la viticultura se impuso. “Era lo que me gustaba, y aunque el ejercicio de la arquitectura también es bonito, no me veía encerrado en la ciudad”, cuenta. “Hacia el final de la carrera vas teniendo más tiempo libre, y te preguntas: ¿y yo qué hago aquí, si lo que quiero es estar allí?”. 

Raúl Navarro: el ejecutivo que cambió la corbata por la viña

“Tenía un muy bien trabajo, pero no era feliz. En mi familia siempre hemos sido viticultores y yo he estado muy vinculado a la tierra, pese al trabajo. Esta era mi vía de escape, mi paraíso. Hace un par de años me propusieron un ascenso y supe que, si lo aceptaba, compatibilizar esas dos vidas, el campo y la ciudad, la viña y la oficina, ya no sería posible”. Hizo las maletas y apostó por el campo.

Alberto Pedrón: el soñador que indultó unas viñas viejas ‘sentenciadas’

Después de estudiar Enología en Requena e Ingeniería Técnica Agrícola en Valencia, Alberto Pedrón trabajó en la industria farmacéutica, hasta que decidió dar un giro a su vida y apostó por lanzarse a un proyecto personal y salvar las viñas viejas que su familia iba a arrancar y que él se empeñó en recuperar pese a estar “sentenciadas”.

Juan Piqueras: El Quijote de las viñas abandonadas

Con una clara apuesta por la mínima intervención, la valorización de viñas viejas abandonadas y la reivindicación de las variedades autóctonas, el proyecto de Juan Piqueras arranca formalmente en 2014, aunque bien podría decirse que había estado gestándose desde siempre. Juan recuerda siempre su vida entre viñedos.

Marqués de Griñón: un mesías de los vinos con alma

El Covid-19 golpea fuerte. No hace distinciones. El mundo del vino vive desde esta tarde con el corazón encogido. El virus ha acabado con la vida de Carlos Falcó, Marqués de Griñón. Aplicó al vino el mismo marchamo que a su vida. Inquieto y emprendedor se trajo del Nuevo Mundo un modelo vitícola diferente, muy al modo “château” francés. Con el viñedo siendo el epicentro de todo.

Cuando la sala alcanza la excelencia

Cuando en el mundo de la sumillería te encuentras personajes como David Rabasa, cobra sentido con letras mayúsculas la palabra SALA. Es una de las pruebas tácitas de lo que su ‘jefe’ Ricard Camarena quiere decir cada vez que agradece un reconocimiento a su equipo.

Juan Piqueras: Pigar grita contra la España vaciada

Representa a uno de esos jóvenes que han decidido apostar por quedarse en el medio rural y hacer camino manteniendo las viñas que han trabajado sus antepasados, dando un paso más para emprender un nuevo proyecto. Pillamos a Juan Piqueras encima de su tractor. No es difícil que lo cojas en la viña.

Juanjo Muñoz: el trabajo en silencio

Todavía le cuesta un poco, aunque cada vez menos, tomar la palabra. Pero para eso tiene al lado un equipo capitaneado por Marc Grin, que le “achuchan” con cariño para que se tire al ruedo. Pero nuestro personaje de hoy es así, tan introvertido en público como brillante en distancias cortas y entre viñas. Os presentamos a Juanjo Muñoz.

Eduardo Mestres: el Quijote del vino valenciano

Tal día como ayer de hace medio siglo, 25 de abril de 1969, llegaba a Valencia desde sus queridas tierras de El Garraf Eduardo Mestres Mataró. Lo hizo para quedarse y para escribir, poco a poco, una de las historias más apasionantes del mundo del vino valenciano en el que desde el principio creyó mucho más que los propios bodegueros. Cogió su bandera cual Quijote y la fue llevando con orgullo allá dónde iba.

Felicidades María José. Coraje y valentía

Querías hacerlo y los ha conseguido. Ya tienes aquí a Leyre. Ya tienes contigo a esa “pequeña periodista” que tiene un espejo en el que mirarse para entender los grandes valores de la vida. Coraje, tesón, esfuerzo, mucho trabajo y otra vez trabajo para ir sacando adelante cada cosa que te propones. Bienvenida Leyre… Enhorabuena Majo!!!!!