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Déjate seducir por el mundo del vino

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… Y las tierras del interior dejaron de ser invisibles

19 noviembre, 2021

 

Texto: Jaime Nicolau / Foto y Vídeo: Fernando Murad, Vicente Escrivá y Paula Jiménez

Siempre estuvieron ahí, siendo bellas y contempladas por aquellas civilizaciones que las habitaron durante miles de años. Pero hubo un tiempo en que el hombre las dejó huérfanas y emigró a la ciudad en busca del gran sueño. Ellas siempre estuvieron ahí, tan cerca y durante un tiempo tan lejos. Tanto que incluso les inventaron un nombre: ‘La España Vaciada’. Ellas siguieron ahí impasibles, dibujando un precioso lienzo en cada estación, año tras año, primavera tras primavera, otoño tras otoño. Y es ahora, por la confluencia de varios factores, entre ellos el cierre perimetral de los territorios, cuando han sido reconquistadas por aquellos que durante años vivieron de espaldas a ellas. En el caso de la Comunitat Valenciana el mundo del vino ha ejercido de imán. Ha vuelto a atraer hasta el territorio a miles y miles de visitantes que han devuelto la vida y la ilusión a esas tierras y a sus gentes.

De ese fenómeno, de la explosión del enoturismo, hablamos con los presidentes de las cuatro rutas del vino valencianas: Cosme Gutiérrez (Valencia Ruta del Vino), María Miñano (Ruta del Vino de Alicante), Ana Suria (Ruta del Vino de Utiel-Requena) y Sergio Garrido (Ruta del Vino de Castellón). Hablamos de ese momento dulce, de los atractivos de cada una de las zonas y de la importancia de caminar unidos, pues el mejor momento del enoturismo valenciano coincide con la creación de la Federación de Enoturismo de la Comunidad Valenciana que engloba a las cuatro rutas.

La explosión del enoturismo

La más joven de las Rutas del Vino es precisamente Valencia. «Nos ha costado un poco más constituir nuestra ruta, pero ha sido un éxito que va en beneficio de todos porque el enoturismo ha explotado y es una gran alegría para los pueblos y sus negocios (bodegas, restaurantes, casas rurales…), una satisfacción muy grande», señala su presidente Cosme Gutiérrez.

Una de las rutas más veteranas de España es la de Utiel-Requena. «La verdad es que se ha redescubierto el interior más próximo. Eso hace que la España que está más vacía tenga una oportunidad, porque el turismo es la oportunidad del territorio. El interior está esperando a sus visitantes siempre con los brazos abiertos, con una gran hospitalidad, con ganas de agradar, de enseñar gastronomía, cultura, tradición, paisaje, de enseñarlo todo», argumenta Ana Suria, presidenta y una de las personas más enérgicas desde hace años en esta defensa del territorio.

Alicante es la provincia más turística del panorama nacional y quiere convertirse también en destino de interior. «El enoturismo en la Comunidad Valenciana está viviendo un momento de plena expansión. Creo que ahora buscamos un turismo más natural, en contacto con el campo, un turismo seguro y eso nos lo da el enoturismo. El habernos limitado viajar nos ha permitido redescubrir cada uno de los rincones del interior de la provincia de Alicante, en nuestro caso, y de la Comunidad Valenciana en general», señala la presidenta de esta Ruta del Vino, María Miñano.

Las mismas sensaciones positivas tienen en la Ruta del Vino de Castellón. «El enoturismo vive un momento muy dulce con un crecimiento exponencial. En todos los pueblos de las zonas vitivinícolas el turismo de interior se ha reactivado mucho. Castellón era una zona con viñedo desde el mar hasta el interior. Prácticamente era todo viñedo y esa herencia que pensábamos desaparecida está renaciendo con las nuevas generaciones», argumenta con serenidad Sergio Garrido, presidente de esta Ruta y también de la Federación.

El interior te atrapa

El mundo del vino vertebra la Comunitat Valenciana de norte a sur y de este a oeste. Un mar de viñas que dibuja paisajes mágicos, un territorio que atrapa, una cultura ancestral y una gastronomía potente. Y estos argumentos se dan en cada una de las cuatro rutas, aunque cada territorio tiene su encanto particular.

Ana Suria tiene claro por qué el territorio que representa atrapa: «Utiel-Requena lo tiene todo para enamorar. Es un mar de viñas con miles de colores y un paisaje fantástico. Tenemos cultura milenaria en el vino con innumerables vestigios íberos relacionados con el vino. Tenemos una gastronomía contundente, con mucho fundamento. Y dos joyas vitivinícolas: la bobal y nuestro Cava de Requena».

Igual de claros tiene María Miñano los encantos de Alicante para el enoturista. «En nuestra provincia tienes mucha diversidad de ofertas. Puedes tener una experiencia de sol y playa o, a pocos kilómetros, una experiencia de interior imborrable. Tenemos una diversidad muy grande también de bodegas, desde muy familiares a bodegas grandes y más vanguardistas, todas con experiencias únicas. Cuando nos visitan en nuestras bodegas tenemos la oportunidad de enseñar desde dentro cómo elaboramos los vinos,  el campo y las experiencias, es la mejor forma de fidelizar al cliente. Los mejores prescriptores de nuestros vinos son aquellos que nos conocen desde dentro».

Sergio Garrido destaca como el gran arma de Castellón la cercanía de los pequeños proyectos bodegueros. «Somos una de las provincias más montañosas de España y, además, tenemos un litoral fantástico. Dentro de la Ruta del Vino hemos conseguido tres subzonas que van directamente desde pie de mar hasta las zonas altas de Sant Mateu. La riqueza paisajística es impresionante. Podemos estar en la playa tomándonos un aperitivo y, en menos de media hora, estar en una bodega en pleno interior. Son bodegas, normalmente pequeñas, muy familiares. Es un enoturismo muy íntimo y eso transmite mucha paz. El mundo del vino en Castellón es muy bucólico».

Cosme Gutiérrez, por su parte, sitúa a Valencia capital como el mejor reclamo de la ruta que preside. «Tener Valencia capital dentro de la zona de la Ruta del Vino es una ventaja que hay que explotar. Desde nuestra sede en el casco antiguo, invitamos a quien se acerca a visitar pueblos, bodegas, tiendas especializadas o restaurantes. Cada vez contamos con más socios y esa labor de comunicar la hospitalidad con la que te reciben nuestro pueblos, nuestras bodegas… es muy gratificante».

La unión hace la fuerza

Pero si algo ha contribuido a que los valencianos conozcan una oferta perfectamente vertebrada en todos los rincones vitivinícolas de la Comunitat ha sido la creación de la Federación, que engloba a las cuatro rutas. «Hace muchos años que trabajamos pensando que no somos competencia y que, aunque nos dediquemos a lo mismo, juntos sumamos, generamos y creamos destino. Un destino que juntos está más consolidado», señala María Miñano. «Hemos conseguido  vertebrar una oferta como Comunitat Valenciana. Si logramos ser una Federación fuerte, el vino valenciano será fuerte», añade Sergio Garrido. «Todos vamos con una sola voz y debemos continuar unidos siempre porque así seremos más fuertes y, por tanto, escuchados», señala Cosme Gutiérrez. «La creación de la Federación de Enoturismo de la Comunitat Valenciana hacía falta para vertebrar la oferta, para tener una oferta unida, para que el consumidor de enoturismo supiera que estamos ahí», concluye Ana Suria.

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