Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web. Política de cookies · Acepto · No acepto

Déjate seducir por el mundo del vino

Menú

Un vino con… CATI CORELL, directora del área de producto y agroturismo de la Cooperativa de Viver

“Una cooperativa es parte de un territorio y de las personas que viven en él”

15 octubre, 2020

Yvonne Blanquer
Los modelos cooperativistas emergen en tiempos en los que la empresa tradicional sufre los efectos de una crisis global. Una buena gestión es clave para afrontar los retos del mundo del vino y el aceite. La cooperativa de Viver, ejemplo de esto, nació en 1990 agrupando almazaras artesanales para profesionalizarlas. Cati Corell, directora del área de producto y agroturismo, nos recibe entre viñas y olivos para explicarnos su día a día. Las reflexiones empresariales y personales de Corell nos perfilan una mujer estratégica y crítica con el momento actual. Se presenta una mujer enamorada de la naturaleza y gestora comercial del producto local valenciano.

5barricas.- ¿Cómo es trabajar en Viver entre olivos y viñas? ¿Qué tipo de decisiones tomas en tu cargo?

Cati Corell.- Las decisiones que tomo están relacionadas con la comunicación, la gama de productos, el diseño y las diferentes experiencias del agroturismo. Mi cargo tiene una parte de reflexión comercial, donde enfocamos hacia dónde queremos dirigir nuestros esfuerzos. Trabajo con el público y trazo planes estratégicos. Nuestra producción abarca desde vinos, aceites, frutos secos o cosmética. La cooperativa ha demostrado ser una fórmula de negocio perdurable y fiable.

5b.- O sea, que entiendes que la cooperativa es el modelo que mejor se ha adaptado a la salida de la crisis.

C. C.- Sí. Considero que la cooperativa, precisamente por lo arraigada que está en el territorio, es un modelo de negocio que va a permitir que las crisis le afecten de otra manera. No digo que no nos afecten. Simplemente, puede que hayamos sido más capaces de sobrellevarlas. No es cómodo, pero nos resulta fácil: hay que ponerse y pensar que llevamos toda la vida picando piedra.

5b.- Además, la tendencia globalizadora se ha podido ‘corregir’, ¿no? El modelo cooperativista comprende lo local y no lo abandona.

C. C.- Exacto. Ahí está la raíz. Una cooperativa nunca se va a ir a producir a una zona que le sea ajena, forma parte de ese territorio, forma parte de esas personas. Eso hace que estemos muy anclados a las realidades y a la coyuntura de lo que ha pasado. El sector agroalimentario está muy acostumbrado a las fluctuaciones de las cosechas, a que la climatología manda. Por eso, hay que defender siempre hasta el último céntimo del agricultor y de la gente de los pueblos del interior para que tengan una forma de subsistencia acorde a lo que es el siglo XXI.

5b.- ¿El éxito del modelo también es para sí mismo como empresa? ¿El proyecto Lágrima ha sido el más exitoso hasta ahora?

C. C.- La cooperativa se funda en el 90. Empieza con 270 socios y un único trabajador a tiempo parcial, que solamente venía cuando había cosecha. En la actualidad, somos 500 socios y 50 trabajadores. Esto ya me parece un éxito en sí mismo para los tiempos que corren. El proyecto Lágrima es un ejemplo de esto, porque ha sido posible gracias a la diversificación. Lágrima, nuestro aceite de oliva virgen extra Lágrima, el monovarietal de Serrana, es una apuesta por poner en valor lo local y exportar lo autóctono. Estamos muy agradecidos a nuestros socios, consumidores y la restauración que desde el principio nos han acompañado en este camino. Sí, yo diría que Lágrima es el éxito más conocido de la cooperativa.

5b.- Se intuye entre líneas, pero a ver qué opinas… ¿El proyecto ha empoderado de alguna manera a la figura del agricultor?

C. C.- En el campo puede haber mucha miseria. De hecho, Lágrima ha funcionado como un empoderamiento. Empezó como empiezan los proyectos, llamando a las puertas y diciendo “oye, apúntate porque nos interesa, ¡vamos a ver cómo funciona!”. Lágrima surge en 2003. Se le pidió a la gente participación y, lo que empezó con una producción muy pequeña, ha acabado en una producción bastante elevada y un total de ochenta productores. Ahora mismo, son productores empoderados, porque ven con orgullo que su esfuerzo en el campo se traduce en un magnífico aceite.

5b.- Fernando Marco (director general) y tú hacéis buen equipo. ¿Puede ser? ¿Qué os aportáis mutuamente?

C. C.- Tenemos un organigrama empresarial amplio, pero sí, funcionamos bien. Hemos mejorado la comunicación y los feedback en todas las áreas. A veces te concentras mucho en lo tuyo, porque eres la que más sabe de ese asunto, pero puedes perder perspectiva. Por ejemplo, en una reflexión sobre marketing, nos aportamos muchos matices. Fernando Marco organiza y hace funcionar el organigrama, pero los directores de las áreas buscamos confianza y respeto para aportar ideas y para sentir que somos un equipo. Un todo orgánico en el que sentirte reforzada.

5b.- ¿Cuál dirías que es tu fuerte individualmente?

C. C.- La curiosidad, la capacidad de aprendizaje y la dedicación han sido lo que seguramente me han traído hasta aquí unido con un punto de coraje. Aunque puede que mi fuerte sea el entusiasmo creo que es algo que la gente capta y se contagia.

5b.- Técnicamente, sí. Y, ¿a nivel personal?

C. C.- Bueno, puede que se me dé bien la vida pública porque me encanta el trato con la gente. De hecho, el área de agroturismo y de talleres es algo que ya hacíamos antes de considerarlo un área independiente. De manera natural, me gusta el contacto con la gente, no me supone ningún esfuerzo hablar en público. No me da vértigo. Tengo una imaginación bastante portentosa y a veces quiero hacer cosas difíciles de materializar. Pero esa ilusión me mantiene viva y despierta en mi trabajo.

5b.- En el sector del vino y el aceite valencianos hay opiniones y opiniones… pero como profesional, ¿qué reflexiones te surgen sobre una evolución, en los últimos años? ¿Ha ido a mejor?

C. C.- Sin duda, ha ido a mejor. Este fin de semana, con las visitas que hemos tenido, recordábamos la época en la que algunas zonas de la Comunitat Valenciana tenían que vender sus vinos a granel porque no estaban bien considerados. Sin embargo, hoy en día ese tipo de comercio no existe en la misma medida y, además, se han puesto en valor las variedades autóctonas. El sector del aceite vive algo parecido. Por eso, para mí el vino siempre ha sido el hermano mayor. El aceite tiene otras particularidades. Es un bien de consumo interno en las cocinas o en las casas. Creo que ahora mismo el aceite valenciano está muy bien posicionado y están haciendo cosas interesantes recuperando variedades. Yo creo que esta es la forma. La forma es calidad y honestidad.

5b.- Se nota que disfrutas de tu trabajo. ¿El trato con la gente es lo que más te llena?

C. C.- La tierra me tira mucho y el contacto con la naturaleza también. Por otra parte, me gustan los retos, cada año es diferente y cada año hay que ver por dónde vamos a ir. Eso sí, reconozco que en ocasiones da vértigo y me produce mucho estrés. Es como una atracción de feria, hacer eso mismo que te asusta, te hace sentir…

5b.- Adrenalina. Que engancha.

C. C.- Engancha. Exacto.

5b.- Una cuestión un poco peliaguda. La crisis de la pandemia que está por venir. ¿Tenéis planes preventivos para una posible segunda ola? ¿Hay algún miedo, alguna estrategia…? Estar más atentos, fortalecer alguna parte de la empresa, etc.

C. C.- Nuestra intención siempre ha sido cuidar a nuestros socios y nuestros clientes. Una estrategia en realidad es eso. Aunque suene aventurado, una estrategia puede ser no tener estrategia. Me refiero a no ser rígido. A ser más flexible, a no pensar tanto qué vas a hacer, venga lo que venga, estar al tanto y que podamos adaptarnos y reconducir la cuestión. Quizás esa es la parte que nos toca vivir ahora. Nos va a tocar aprender sobre la marcha. Por ejemplo, el 2020 para nosotros era una apuesta enorme por el agroturismo. Evidentemente, la pandemia nos ha frenado. Ahora estamos consiguiendo reconducir la situación con actividades nuevas. Al final, sin ninguna presunción, lo que hay que saber es que podemos equivocarnos, que podemos tropezar y que las cosas pueden salir mal. Resolverlas y reinventarse es lo que nos hará sobrevivir, hay que seguir y tener claro que en el fondo la cooperativa son 500 personas, 500 socios de un proyecto plural.

5b.- Hemos hablado de lo que vendrá. ¿Cómo recuerdas la gestión durante estos últimos meses? ¿Notas que ha habido decisiones más arriesgadas y que se ha apostado todavía más?

C. C.- Creo que hay que vivir esta crisis con más tranquilidad, pero sin quitar la profundidad y la gravedad que ha tenido. Muchas personas han fallecido, otro montón de gente se ha quedado en el paro. Hay muchísimas empresas que no van a volver a salir a flote. No hay que negarlo. Todo eso ya está aquí y no sabemos aún muy bien si ha venido para quedarse. Pero imagínate que eres un náufrago y estás enganchado a una balsa en medio del océano y no sabes cuánto tiempo vas a estar. No sabes cuándo va a venir un barco. No sabes nada. Y aun así, no puedes dejar de empujar. No puedes, ¡no! Hay empresas que no tienen más opción que esa, pero en nuestro caso, en un proyecto plural como el nuestro, todavía más debemos seguir. No queda otra. Hay que hacer un esfuerzo por coordinarse más que nunca y apoyarnos entre todos.

5b.- Coordinarse más que nunca, ¿para salir juntos de esta?

C. C.- Exacto. Y ya está. Sentir que haremos lo que sea necesario dentro de la cooperativa para mantener vivo un proyecto de todos y para todos. No nos queda más remedio, hay que seguir pedaleando, no por optimismo sino por convicción de que la vida es esto y aquí solo cuentan los hechos. Hay que seguir…

Y si quieres descubrir un lado más personal de Cati, no te pierdas el vídeo donde nos comparte sus gustos y aficiones en torno a una copa de vino.

 

200522-do-val-volvemos-con-ilusion-800x200px

Artículos en imágenes

0 comentarios en “Una cooperativa es parte de un territorio y de las personas que viven en él”

Deja tu comentario

Tu e-mail no será visible.

* Requerido

* Requerido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.