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Plantafina, la historia de un sueño

15 julio, 2015

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José Antonio López

Viñedos y Bodegas Monsata-Perdigón. Ahí queda eso. Estoy con Luis, con Ricardo y con Gonzalo.

Me atrevería a decir que son tres locos en busca de hacer realidad un sueño, la recuperación de la Plantafina de Pedralba. Afirmo que son tres apasionados por el vino que han conseguido, con su esfuerzo, que esta variedad no sólo se recupere si no que la podamos disfrutar.

El nombre de la bodega viene de los apodos que, parte de las familias, tenían en Pedralba. Los Monsata y Los Perdigones. Honor y homenaje. Recuerdan cómo en su niñez, participaban de la recolección y era un honor subir al camión que se iba llenando cada vez más y chillar a pulmón abierto aquello de que aún cabe. Pisa y pisa uva. Aún cabe.

Los vinos de Pedralba ya tenían fama. A mí me los descubrió la patrona de mi pensión, que eran del pueblo, y su marido, el tío Paco, no probaba otro vino que no fuera el de su pueblo. ¡Tiempo de estudiantes en la pensión Las Coronas de la calle Zurradores! Llegaban con odres para descargar el vino de Pedralba en las tascas de la Plaza Redonda o en los múltiples bares de la zona. Casa Esma era el imperio del vino.

Me devuelve a la realidad Gonzalo. Son tres soñadores y se les agrega uno. “Desgraciadamente aquello duró poco tiempo. La Comunidad Europea concede ayudas y se empiezan a arrancar viñas y en su lugar crecen los naranjos”. El paisaje son viñas secas y olvidadas. Si los árabes levantaran la cabeza… La cooperativa baja su ritmo. Parece que los cítricos vencen, definitivamente, a la vid.

Sin embargo en las casas se van creando pequeñas bodegas. Quedan pocas vides, pero quedan, que es lo importante, y sobreviven al ataque de la filoxera. Se cuidan los vinos de forma casera. Empieza a tener fama la garnatxa y la meseguera. Sin embargo, la gente del campo sigue comiendo Plantafina y bebiendo de la misma variedad autóctona que, Dios sabe por qué causas, se niega a desaparecer.

Ricardo, Luis y Gonzalo se enteran y comprueban que todavía quedan unas viñas de esta variedad. Están casi olvidadas, tanto, que les informa un paisano que las van a arrancar y tirar.

Manos a la obra. Hay que salvar lo poco que queda de Plantafina como sea. La providencia hace que les regalen las viñas y Ricardo casi pierde el sueño buscando el lugar idóneo donde plantar la semilla del sueño de los tres amigos.

Lo encuentran y lo miman. Actualmente hay dos Ha. plantadas.

Pedralba, cuna del mejor vino
Con esta afirmación escrita a fuego en los carteles de entrada al pueblo, los tres amigos van buscando y motivando a la gente que quiera y les ayude en su proyecto. Se encuentran con personas de todas clases. Hay quien les anima y quien les quita el ánimo; quieren, pero no pueden. “Ahí están los de Falcon Crest”, decía más de un paisano que ahora se ha tenido que tragar sus comentarios.

Dan a probar sus vinos y ven, con orgullo, cómo son cada vez más las personas que quieren ayudarles; en la vendimia, en el cuidado de las viñas. Este sueño ya es real.

Aun así no es sencillo. La primera prueba fue para morirse, hay que acudir al maestro Rives y eso es lo que hacen. Hay que encontrar capital para la bodega y se ponen a ello. Familiares, amigos, todo el que quiera ayudar que ayude. Hoy, ya están en el camino, ya pueden presumir de poder embotellar 5.000 botellas. El año que viene serán 8 o 9.000 botellas. Tenemos que llegar a las 20.000 botellas.

Hay mucho trabajo por hacer, pero se va haciendo que es lo importante. “No tenemos miedo a nada”. Bajo el brazo llevan su biblia particular: Datos reunidos para la reconstitución de los viñedos valencianos destruidos por la filoxera, de Rafael Janini Janini, editado en 1911.

Hoy podemos degustar y disfrutar del auténtico Plantafina de Pedralba en sus dos variedades: el monovarietal y un segundo que es un coupage con moscatel. Ambos estupendos y que han tenido notas espectaculares y aplausos en las catas donde han participado y en los maridajes donde han asistido.

El camino no ha hecho más que empezar, pero Gonzalo, Ricardo y Luis lo tienen muy claro. Van a por todas. Y con nuestro ánimo y admiración.

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2 comentarios en Plantafina, la historia de un sueño

NIKO-MEDIA el 15 julio, 2015 a las 2:03 pm:

Proyectos como éste son siempre de aplaudir… Ójala hubiera miles!!!!

Cristian el 24 marzo, 2018 a las 5:10 pm:

Buenas tardes,
Me gusto mucho el articulo.
Yo tengo 18.000 m2 con Planta Fina de Pedralba con cepas de mas de 60 años y les puedo confirmar que el vino es muy bueno. Que pena que se destruyo tanto esta variedad.
Saludos

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