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Divino Baco

Juan Noguera, Marqués de Cáceres, una persona vitamina

19 mayo, 2022

Sonia Bas. Enóloga por la UPV / Fotos: Fernando Murad

Llega tan elegante como siempre, pelo blanco impecable. Con su eterna sonrisa que lo delata, es capaz de crear un clima ameno allí por donde pasa. A lo largo de la entrevista salen a la conversación varias anécdotas, divertidas, como es él y crean una cercanía que la facilita.

Le pregunto sobre los orígenes de la bodega Marqués de Cáceres y con mucho cariño me habla de Enrique Forner, primer presidente, artífice de la bodega Marqués de Cáceres, y amigo del padre de Juan Noguera. Enrique Forner tenía dos châteaux en Francia y también negocios inmobiliarios en la zona de  Castellón. Con frecuencia hacía viajes desde Burdeos a Castellón y, siempre que pasaba por La Rioja, le quedaba el gusanillo de crear una bodega en España. Él ya había triunfado en Francia y se decidió por la zona de Rioja Alta, concretamente en Cenicero, considerada la zona que mejores condiciones tenía para crear Marqués de Cáceres. Convirtió su sueño en realidad, junto con Julio Pérez y familia, la familia Carpi, la familia Simó, el Conde de la Vallesa y Vicente Noguera, Marqués de Cáceres. Enrique Forner pidió autorización al padre de Juan, Marqués de Cáceres, para utilizar su nombre en la bodega, y así empezó todo.

Para él es un orgullo la cesión del nombre del marquesado por parte de su padre. Me cuenta la dedicatoria a la familia Forner, en un cuadro con el escudo de Cáceres, en la que escribió: «Muy agradecido a la familia Forner, porque ha seguido engrandeciendo el Marquesado de Cáceres».

Recuerda las Cosechas de 1970 y 1982, en las que sus vinos se agotaron, por ser excelentes. Es cierto cuando menciona la otra faceta menos romántica y más comercial del vino y, como dice, hay que distinguir entre bodegas y fábricas de vino.

Juan Noguera, no tiene uva preferida, habla de momentos y circunstancias. A la orilla del Mediterráneo, apetece un rosado Excellens, Marqués de Cáceres, por ejemplo. Le pregunto por los vinos de su bodega privada y ahora ya sé que los tiene en La Rioja, a buen recaudo. Asemeja el vino a un ser vivo, ya que nace, crece y muere. Depende de la guarda que se le haga. Le gustan mucho los bobales valencianos.

¿Qué nos aporta el vino? Le recuerda compartir momentos con amigos, familia… «ayuda a la creación de un fabuloso clima, y además del maridaje, si te animas más, es como un importante partido de fútbol en el que juega el Valencia y va ganado 3-0,  (ríe)».

Le gusta tanto el cava como el champagne.

¿Monovarietales o coupage? Dice que no es técnico en la materia y, en este momento, los enólogos y los ingenieros agrónomos son los verdaderos genios en la creación de los vinos. Me cuenta que Enrique Forner decidió implantar en La Rioja la vendimia en verde, con el objetivo de reducir la cantidad de uva por cultivar, buscando la calidad más que la cantidad.

Recomienda tomar los vinos tintos a temperatura ambiente bodega, y por ello cuando en Valencia toma un tinto, lo suele enfriar. Su aperitivo favorito son los percebes con vino blanco. Los rosados y blancos le gustan mucho con los arroces. Dice que hay pocos rosados de calidad. Excellens Marqués de Cáceres ha ocupado un hueco en el mercado que no existía. Refiere años anteriores, cuando se ofrecía vino rosado y el comensal expresaba: «No, a mí, dame vino».

Sus hijos y yernos lo llevan de sponsor. Y con los amigos, si tiene confianza, elige el vino sin que le pidan consejo. Habla con gran cariño de sus amigos y me recuerda que la familia de vinos Marques de Cáceres están muy integrados con Juan Noguera, Marqués de Cáceres.

Tiene un gran bagaje cultural y social. Si me permiten la comparación, es un potenciador de sabor aplicado a las relaciones sociales y gran embajador de la marca. Cómo no, tiene anécdotas con don Juan Carlos, nuestro rey Emérito, y me cuenta que tomando un vino el rey en La Zarzuela con un relevante personaje francés, este hizo un comentario: «este vino recuerda mucho a Francia». Y don Juan Carlos respondió: es un Marqués de Cáceres. Me recuerda que los primeros vinos tintos se elaboraron con la mentalidad de Émile Peynaud, que fue el catedrático número 1 en el mundo del vino y cuya formación fue en Burdeos. Él mismo dirigió la fundación y creación de Marqués de Cáceres. Y sí, el vino de La Zarzuela era un Rioja, pero se salía del contexto normal y tenía ese recuerdo de Burdeos. La Casa Real bebe varios tipos de vino, pero es cierto un especial cariño a Marqués de Cáceres.

Me cuenta otra anécdota. Llegó a un restaurante y pidió Marqués de Cáceres y unas gambas cocidas. El camarero que lo atendió le dijo: » No tenemos Marqués de Cáceres, pero le voy a dar uno mejor «. Y Juan le contestó:  «Enfrente de su restaurante, hay otro que hace mejor las gambas que usted y, sin embargo, aquí estoy «. Al día siguiente, le llamó el dueño del restaurante y le dijo «Juan, perdóname porque el camarero que te atendió es nuevo y no sabe nada».

Siempre es un placer hablar con Juan Noguera, te sorprende con ‘historietas’ y anécdotas que te sacan una sonrisa, como yo diría, una persona vitamina!

Gracias, Juan Noguera, Marqués de Cáceres.

2 comentarios en Juan Noguera, Marqués de Cáceres, una persona vitamina

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