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Déjate seducir por el mundo del vino

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José Ramón. Mercado de Algirós

José Antonio López
Alegría.

Verde que te quiero verde…

Y así todos los comienzos de poemas o piezas de música que han hecho grandes a personas que se lo merecen. Trabajo, constancia, entrega. Poetas, arquitectos, médicos, ingenieros, abogados, políticos… agricultores, albañiles, tapiceros, fontaneros, electricistas y gentes de mercado.

Y gente de mercados. Repito.

Conocer a José Ramón fue un hallazgo. Compartir su amistad, un lujo.

Pero, amigos, no soy el primero pero tampoco el último.

José Ramón trabaja en el Mercado de Algirós, en la parada que hay al entrar y que ocupa una gran superficie del centro comercial. Frutas y verduras hasta cansar la vista, preparadas y seleccionadas por un equipo de geniales mujeres que ponen su toque especial en lo que hacen. Hablaremos de ellas, pero será en otra ocasión. Se merecen un punto y aparte. Por su grandeza, por su entrega.

En medio de este maremágnum se encuentra José Ramón. Alto, flaco, escaso de carnes y visionario de quien tiene un problema o a quien puede ayudar.

Está en todos los sitios y busca que rebusca el chiste del día que provoca la sonrisa del jubilado que compra la lechuga, del hostelero que hace el pedido o del ama de casa que tiene prisa por llegar a donde nadie le espera. Aquella persona que le explica a José Ramón que quiere un nabo porque le da mejor sabor al cocido o le pide una col bonita como si no fuera para cocinarla y sí para pasearla del brazo.

Y José Ramón, te busca los limones que no están y las patatas a tres kilos un euro y esas cebollas para poner en vinagre y te da la alegría gratis, que es el complemento o la razón por la que has ido a comprar a su parada y no a otra sabiendo que todas son buenas.

José Ramón, está ahí. Su vida no ha sido fácil. Tampoco lo es en estos momentos, pero él sigue día a día, paso a paso, presentando sus respetos a la gente que le respeta. Sonriendo con la gente que le sonríe. Dejando su trabajo de colocar por el de servir. Haciendo amigos y comunicando amor aquí y allá donde, algunos, dejaron de apreciar la grandeza de lo auténtico.

Deben conocer a José Ramón.

Está en el Mercado de Algirós. En esa gran parada de frutas y verduras del centro. Rodeado de buenos amigos. El alma es la suya y, seguramente, agradecerá el día de haberle conocido.

Yo llevo dos años haciéndolo.

Es AMIGO ENTRAÑABLE. Cum laude.

10 comentarios en José Ramón. Mercado de Algirós

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