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Déjate seducir por el mundo del vino

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Admiración, sí. Envidia, no

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José Antonio López
Al final hay que enfadarse. Callas y callas hasta que revientas.

Viene esto al caso de que cada día hay más personas dispuestas a fastidiar a otras que intentan hacer bien las cosas.

Casualidad que las críticas van, casi siempre, a las empresas que más trabajan y se empeñan en hacer las cosas mejor.

Si no triunfas… pues nada. Si triunfas… hay que ir a por él.

El deporte nacional es la envidia y, a un servidor, le gustaría que fuera la admiración. Todos tenemos las mismas posibilidades de hacer cosas, pero no todos valemos para lo mismo, con lo cual, que cada uno haga lo que sabe, que lo realice lo mejor posible y se ocupe de que, tanto él como su entorno, funcione mejor.

De un tiempo a esta parte están lloviendo cantidad de críticas al sector de la hostelería. Es como si, de repente, nos haya entrado la fiebre de la exigencia y ya que disponemos de redes sociales, pues nada, a cascar a diestro y siniestro a todo el mundo.

Para unos eso se llama libertad de expresión. Y lo es. Y debe ejercerse. Enhorabuena. Pero hay que hacerlo con conocimiento y atendiendo a razones. No nos damos cuenta de que un mal comentario puede perjudicar a mucha gente y crear una imagen no cierta a todo un sector que cada día trabaja para engrandecer nuestra Comunidad.

Y cómo trabaja.

Un mal día lo tenemos todos, pero no por ese mal día hemos dejado de ser unas buenas personas y, con toda seguridad, unos grandes profesionales. Al menos lo intentamos, admirando, no envidiando.

Les pido por favor que, antes de emitir un veredicto o lanzar al aire una crítica contra un profesional o un compañero, busquen el motivo que les ha llevado a que usted entre en cólera. Intente comprenderlo y, con todo o el mayor conocimiento posible, actúe en consecuencia y ejerciendo su libertad.

No todos somos iguales y tampoco la forma de emitir juicios o que nos juzguen.

Pónganse, por favor, en el lugar del otro.

Admiremos, si vale la pena.

No envidiemos, no vale para nada.

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