Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web. Política de cookies · Acepto · No acepto

Déjate seducir por el mundo del vino

Menú

Vall de Pop: naturaleza, vinos y almendros en flor

17 febrero, 2017

Mª Carmen González.
Fotografías: Mancomunidad Vall de Pop/Ayuntamiento Alcalalí

Para la ruta de esta semana hemos decidido acercarnos hasta la Vall de Pop, en el interior de la provincia de Alicante, aprovechando el maravilloso paisaje que deja la floración de los almendros y las actividades que organizan localidades como Alcalalí, donde se puede disfrutar, durante este mes, de tapas y menús en los que la almendra tiene gran protagonismo. Zona esta también de riuraus, pasas, viñedos y buenos vinos, y que forma parte de la Ruta del Vino de Alicante.

El de Pop es un valle de la comarca de La Marina Alta, de importante riqueza natural, cultural y patrimonial, bañado por el río Jalón (o Gorgos) y sus afluentes. Un remanso de paz y tranquilidad, rodeado de montañas, no muy lejos de grandes ciudades como Alicante o Valencia. Un oasis que en esta época del año se viste de un aroma especial y del blanco que dan los miles de almendros que están en pleno proceso de floración. Un espectáculo digno de admirar.

Nuestra ruta va a comenzar en Llíber. Existen diversas formas de llegar. Nosotros lo hacemos desde Gata de Gorgos y la A7. En Llíber podemos pasear por su centro urbano, disfrutar del paisaje de viñedos –el mirador cercano al camposanto es un buen lugar para ello- y conocer algún riurau, como el de Vinya de Vargues o el llamado Juan José. Este último es una propiedad privada, aunque visible desde el camino.

Los riuraus son construcciones levantadas entre los siglos XVIII y XX en esta zona de Alicante que se utilizaban para convertir la uva moscatel en pasa. Aquí se escaldaba la uva y se guardaba para protegerla de las inclemencias del tiempo. Son construcciones rectangulares, cerradas y con la fachada que normalmente da a la zona de sol, formada por arcos.

Desde Llíber llegamos a Xaló. En esta localidad se encuentra la oficina de información turística del Valle, por lo que es un buen lugar para recoger folletos e información sobre horarios y atractivos de la zona.

Podemos recorrer las estrechas y tortuosas calles, de época mudéjar, del Ràfol de Xaló; visitar su Museo Etnológico y, si es sábado, acudir a uno de los mercadillos de antigüedades más conocidos de la Costa Blanca. Y no podemos dejar de probar sus vinos.

Hacemos parada en Bodegas Xaló, en la carretera que recorre el Valle de Pop, una cooperativa que se ha convertido en lugar de peregrinación de winelovers, con un notable mix de clientes extranjeros. Las mistelas de Giró o blancos como Bahía de Dénia, son referencias de éxito.

Nuestro siguiente destino es Alcalalí. Un buen lugar para disfrutar de un ‘hanami’ de la terreta. En Japón, se llama hanami al placer de observar las flores de los cerezos, a disfrutar de su blancura, que convierte parques y jardines en auténticos campos de algodón sobre los que nipones hacen picnics y reuniones.

La sakura japonesa (flor del cerezo) se torna aquí en flor de almendro, igual de bella, que inunda los campos del valle. Alcalalí conmemora también su particular sakura y celebra, hasta el 26 de febrero ‘Feslalí. Alcalalí en flor‘, que incluye una ruta de la tapa y menús con la almendra como ingrediente indispensable, visitas guiadas, y diferentes actividades para grandes y pequeños.

Un buen lugar, pues, para quedarnos a comer y disfrutar de sugerentes tapas y platos en bares y restaurantes, como piruletas de foie con manzana y crocante de almendra caramelizada, rollito de lubina con muselina de almendra garrapiñada o solomillo con salsa de almendras, entre otros.

En Alcalalí podemos disfrutar también de su torre medieval, en la que pueden verse graffitis y grabados de los siglos XVI, XVII y XVIII, y que tiene un mirador acristalado, una buena atalaya desde la que disfrutar del paisaje. Otra visita interesante es la del Museo Etnológico, una antigua almazara rehabilitada, en la que puede conocerse, entre otras cosas, el proceso de transformación de la uva en vino. La Iglesia de la Natividad y su museo también merecen una visita.

Nuestro camino sigue hacia la localidad de Parcent. Allí encontramos Bodegas Parcent, un proyecto familiar que bien podría apellidarse «vinos de garaje». Les atenderá Armando con enorme amabilidad. Si llegan y está cerrado, llamen por teléfono y se acercarán a atenderles, seguramente regresando de sus labores en el viñedo.

Esta misma localidad esconde uno de los tesoros vinícolas de la Comunidad Valenciana. En una casa de pueblo blanca inmaculada harán su parada. No esperan lo que van a ver. Están en Gutiérrez de la Vega y van a recorrer una obra que rinde homenaje a las casas antiguas del campo alicantino. La cocina, las dependencias, el comedor… No pierdan detalle porque quedarán prendados. Déjense conducir por Felipe Gutiérrez hasta la espectacular cava, porque sin darse cuenta van a ir bajando metros hasta las entrañas de la tierra. Aquí reposan los enormes vinos, –Casta Diva sería un ejemplo–, que han conquistado a la crítica y la nobleza… incluso realeza de medio mundo. Un consejo: concierten la cita antes.

Además de de sus vinos, en Parcent pueden disfrutar de su patrimonio: la casa de Gabriel Miró, su lavadero, riuraus o la Cooperativa-Museo de la Almazara, y también de su entorno natural.

Si decidimos hacer noche en la zona y alargar nuestra visita al valle, sería muy recomendable la visita a Castell de Cabres y al yacimiento del Pla de Petracos, una joya imprescindible para amantes del arte y de la historia, puesto que alberga importantes pinturas rupestres con más de 8000 años de historia, Patrimonio de la Humanidad.

En un entorno magnífico y de fácil acceso, encontramos una cueva y un conjunto de abrigos con uno de los ejemplos más destacados de Europa de Arte Macroesquemático, manifestación vinculada al Neolítico más antiguo. Uno de los abrigos conserva también una representación de Arte Levantino. Destaca una figura de unos orantes con los brazos extendidos hacia arriba. Un museo en el pueblo nos ayuda a interpretar mejor estas importantes pinturas.

Todo el Valle de Pop es un lugar muy interesante para realizar rutas senderistas, en caballo o en bicicleta. Una oportunidad de disfrutar de un entorno natural único, y también de sus gentes y sus productos, sus embutidos y, cómo no, sus vinos.

Para más información:

http://www.valldepop.es/

Tourist Info Vall de Pop: 966 48 10 17

www.alcalaliturismo.com

Artículos en imágenes

0 comentarios en Vall de Pop: naturaleza, vinos y almendros en flor

Deja tu comentario

Tu e-mail no será visible.

* Requerido

* Requerido

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.