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Déjate seducir por el mundo del vino

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Sueños de escapadas vinícolas en desescalada (II)

8 mayo, 2020

David Blay
Cantaba La Oreja de Van Gogh a los ‘Deseos de cosas imposibles’, argumentando que se callaban porque era más cómodo engañarse. No es nuestro caso, aunque la letra tome un sentido muy vívido en estos tiempos de confinamientos.

Nuestra segunda ruta de excursión de este diario de deseos nos llevará (ojalá) a la zona de Fontanars, donde cultivos casi milenarios, bodegas multicentenarias y comidas mirando a poniente nos esperan a menos de una hora de la capital del Turia.

Si la pandemia nos ha hecho volver (por fin) la vista a las raíces, basadas en la agricultura de proximidad, no podemos dejar escapar el influjo de una parcela donde la vid se cultiva desde el siglo XVII.

Allí fundó Vicente Puig i Cubelles la Casa de los Pinos, que hoy se extiende más allá de las 60 hectáreas con una amplitud de variedades ajustada a los parámetros ecológicos de la Unión Europea. Hace aproximadamente una década, José Antonio Ferri tomó el timón de la nave a la que ha conseguido situar en el panorama vinícola nacional e internacional, con referencias especialmente galardonadas por la crítica especializada y un marcado sello de identidad.

De ahí, la dificultad que tendremos para elegir solo un vino (salvo que podamos viajar en grupo en coche y, por lo tanto, rotemos la conducción). Sus caldos se hacen con Monastrell, Tempranillo, Garnacha, Cabernet Franc y Sauvignon, Syrah, Merlot, Sauvignon Blanc, Viognier, Mouscat y Verdil.

No es de extrañar que la mayoría de sus productos oscilen entre las calificaciones de 90 y 91 en la escala Parker, lo que conferirá a la primera parte de la visita un cariz de inicio inmejorable.

Bodega Los Pinos.

Para seguir mirando a los viñedos, aunque en otra localidad (cercana) y desde una perspectiva diferente, vale la pena transitar los apenas 20 kilómetros que separan el municipio de Moixent, donde otra casa histórica espera a los comensales.

Casa Pitxó sigue siendo alzándose como una estructura clásica de la zona, pero aderezada por el buen gusto de sus propietarios, que la reformaron hasta el punto de incorporarle un jardín secreto donde tomar el aperitivo (o la copa final) mirando el atardecer a poniente. Es el proyecto de una pareja, Ana y Andrés. Puede que así no los ubiquen, pero si les decimos que Ana se apellida Calatayud, rápidamente la asocien como la hermana pequeña de Pablo e hija de Paco Calatayud, las almas de Celler del Roure.

Sin embargo, antes de llegar a eso vale la pena sentarse en sus mesas, oler la leña con la que cocinan y encargar dos de sus especialidades: el gazpacho manchego o el arroz al horno, que muestran la confluencia de las tierras del Alforins a mitad de camino entre el Mar Mediterráneo y La Mancha.

Casa Pitxó.

Para pernoctar, Mas Monserrat es apuesta ganadora. Despertar en pleno corazón de Les Alcusses. ‘Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar’. La cita es de Marco Aurelio pero no por antigua deja de estar de actualidad. Más si cabe en estos tiempos. Y abre la puerta a una filosofía de vida, pero también a una historia casi milenaria que nos encontraremos en la Bodega Los Frailes, que incluye las palabras del emperador bien visibles en su web.

Su legado también se remonta al siglo XVII, pero proviene de los Jesuitas y debe ser una de las pocas (si hay alguna más) que ha pertenecido siempre a la misma familia y que transcurre ya por la 13ª generación de los Velázquez. Miguel y María José, les harán viajar en el tiempo a través del vino. Pura pasión.

Casa Los Frailes.

Pero si por algo es especial esta visita es por sus lagares de hormigón. Para empezar la Bodega Antigua, construida en el siglo XVIII y con depósitos antiguos usados hoy día para criar su preciada Monastrell.

Y, sobre todo, por la visión de las tinajas de la Bodega Fonda, con un origen cercano al siglo XII tras la expulsión de los moros de las tierras valencianas. Compuesta por tinajas de barro enterradas en el subsuelo, permiten experimentar para obtener una mayor autenticidad en los aromas de sus vinos.

Como uno de sus clásicos, llamado Trilogía, que resume perfectamente este segundo viaje por la geografía vinícola.

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