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La Bodega Redonda: historia y corazón de la D.O. Utiel-Requena

23 septiembre, 2022

Texto: Ester Cifre. Vídeo y Fotografía: Vicent Escrivà, Paula Jiménez y Fernando Murad.

Los primeros viñedos comienzan a rodear nuestro camino. Un paisaje del todo romántico teñido de brillantes y verdosos matices nos indica que estamos en territorio de una D.O. muy especial, estamos en territorio de la Denominación de Origen Utiel-Requena. Las cepas nos hacen de guía y nos llevan hasta el pueblo de Utiel. Entre sus calles, nos topamos con una edificación del todo peculiar: La Bodega Redonda. Esta bodega es una imponente construcción que fue el epicentro de la producción vitivinícola de la región entre los siglos XIX y XX, y que ahora alberga la historia y el patrimonio de los pueblos que producen vino bajo el sello de esta D.O.

En su edificio adyacente, construido para poder dar apoyo a la bodega en sus tiempos de producción, se instaló en 1986 la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Utiel-Requena. Un lugar emblemático donde trabajar diariamente con las bodegas que forman parte de esta D.O. sin perder de vista la gran historia y saber hacer con la que cuenta la gente de la región. 

Una visita al Museo del Vino-Bodega Redonda

María Ponce, guía del museo.

La silueta de una mujer se vislumbra entre los destellos de las luces de la bodega. Es María Ponce, la guía del museo. Comienza explicando el porqué de semejante construcción y nos sitúa en una época en que Europa sufría grandes pérdidas en las viñas por enfermedades, que hacían inviables las uvas de aquellas cepas. «Aquí, seguimos produciendo vino de calidad ya que nuestra variedad de uva Bobal resistió a las enfermedades», explica. Así pues, Europa se fijó en esta región y comenzaron a demandar grandes cantidades de su vino. «En 15 años pasamos de tener 10.000 hectáreas de cultivo a 45.000 hectáreas, por lo que una bodega era necesaria», destaca María. Una ingente construcción en el barrio de Bodegas comenzó y rodeó la estación de ferrocarril, ya que era el medio de transporte más rápido para llegar a los puertos de Valencia y del Grau de Castelló con destino al sur de Francia. 

Antiguos depósitos de vino.

María explica, apasionadamente, la historia de una región con una riqueza cultural y con una tradición vitivinícola envidiable. Entramos por lo que antes eran los enormes depósitos de vino, en unos encontramos los azulejos teñidos por los litros y litros de Bobal que allí comenzaron a definirse como litros de grandes vinos. En otros depósitos, los de vino blanco, los azulejos siguen intactos, con la curiosidad de los improvisados mosaicos con los que revestían estos depósitos. Y mientras paseamos por ellos, me topo con aperos del campo, utensilios de laboratorio de la época para las primeras medidas del vino, y con fotografías con una historia implícita desbordante. Todo ello, donado desinteresadamente por los habitantes de todos los pueblos que comparten una misma historia. 

Mientras subimos una preciosa escalera de caracol, María me cuenta que las visitas están abiertas al público y que son totalmente gratuitas. Toda persona que se acerque podrá disfrutar de un enclave tan relevante como es la Bodega Redonda y conocer la historia de una tierra con una tradición por el vino que se remonta a más de 2 000 años. «La bodega está abierta para todo tipo de público, desde niños pequeños para que conozcan la riqueza de nuestra tierra, pasando por público general, hasta llegar a gente experta que viene para profundizar en sus conocimientos sobre el vino y su historia», explica. 

En la parte superior, lo primero que sorprende es un imponente techo de madera de mobila que hipnotiza con su grandilocuencia. Mi entrañable guía me lleva ahora a jugar al taller de los aromas. Campanas con esencias en el interior que el visitante va oliendo y tiene que adivinar de qué se trata. Un divertido pero difícil juego de adivinanzas, en donde, pequeños y mayores disfrutan. Los visitantes que quieran acercarse y conocer esta Bodega Redonda tendrán que estar muy atentos a nuevas actividades que próximamente comenzarán a ponerse en marcha.

La Bodega Redonda. Corazón de la D.O. Utiel-Requena

Carmina Cárcel, secretaria de D.O. Utiel-Requena.

En un enorme mural en el que se representa la demarcación geográfica de la D.O. Utiel-Requena están las botellas de todas las bodegas que forman parte de ella. Y allí, me recibe Carmina Cárcel, secretaria de D.O. Utiel-Requena. «Estamos en la casa de los 5 000  viticultores y 110 bodegas que forman parte de la D.O. Utiel-Requena», así comienza a explicar Carmina lo importante del lugar, pero aún más, la importancia de lo que representa. 

Le pregunto a Carmina cómo llega la sede del Consejo Regulador de la D.O. Utiel-Requena al enclave de la Bodega Redonda y ella me explica que fue toda una suerte. «La Bodega Redonda estuvo en funcionamiento hasta los años 50, después cayó en desuso y estuvo a punto de ser derribada para construir un mercado. Pero tuvimos la suerte de que el propio pueblo se opuso», explica. Efectivamente, toda una suerte porque no se puede concebir mejor lugar que un enclave arquitectónico con tanta historia y tanta tradición. 

La D.O. Utiel-Requena , desde esta maravillosa sede,  trabaja para comunicar a través de sus vinos lo que son. Siguen con la labor de informar y explicar lo que representan, y junto a las visitas de la Bodega Redonda siguen con la promoción de sus vinos y de su tradición vitivinícola. 

Carmina explica que ahora, por parte de todos los municipios que forman parte de esta demarcación geográfica, existe «una voluntad de consolidar un destino enoturístico que se le ha llamado Tierra Bobal». Así comenzaron en 2019 un proyecto, con mucha colaboración ciudadana, en el que pretenden dinamizar su Tierra Bobal y dar a conocer los vinos y la tradición de la D.O Utiel-Requena. «Hay un proyecto museológico para reforzar nuestra identidad, pero sobre todo, lo que queremos con este museo es que todos los municipios se sientan representados y orgullosos de lo que somos y queremos llegar a ser», concluye. 

La cata de los 5 seleccionados

El brindis final.

Cada año, la Denominación de Origen Utiel-Requena elige sus cuatro vinos y un espumoso que son los encargados de representar a la D.O. durante todo ese ejercicio. Este año han recibido esta distinción el vino blanco, Bercial Blanco 2020; el vino rosado Enterizo 2021; el vino tinto Nexo 2019; el vino tinto monovarietal 100% Bobal El Perdío 2020; y el espumoso Tharsys Único 2017. Esta selección es solo una muestra de los insuperables y exquisitos vinos que producen las bodegas de esta Denominación de Origen Utiel-Requena. 

Carmina sirve tres copas de Enterizo, una muestra de los exquisitos rosados que producen las bodegas de la zona, y juntas, brindamos por la Denominación de Origen Utiel-Requena, por su Bodega Redonda, por su Tierra Bobal, y sobre todo, brindamos por su gente y su cultura del vino.

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