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Un vino con... DANIEL ABAD CASANOVA, Director de Orquesta

“La Novena de Beethoven es el abrazo musical de la humanidad”

1 mayo, 2020

Isabel Cremades / Jaime Nicolau
Hoy nuestro vino virtual nos lleva hasta la música. Esa que nos ha acompañado desde los balcones en este confinamiento. Esa que nos transporta a sueños inmortales. Hemos quedado, para una videollamada copa en mano, con Daniel Abad Casanova, una de las grandes figuras de la música clásica en España. Nació en la localidad alicantina de Aspe y es titulado superior en Piano por el Conservatorio Superior de Música ‘Óscar Esplá’ de Alicante, Titulado Superior en Dirección de Orquesta y Dirección de Coro en el Conservatorio Superior de Música ‘Joaquín Rodrigo’ de Valencia y Diplomado en Magisterio Musical. Amplió sus estudios en el Royal College of Music de Londres y en el Hochschule für Musik Franz Liszt de Weimar. Actualmente es Director Titular y Artístico de la Orquesta de Cámara de la Comunidad Valenciana. Está considerado como uno de los directores de orquesta españoles de su generación con más proyección internacional.

5barricas.- La Comunitat Valenciana es cuna de grandes músicos, pero ¿cómo empieza Daniel Abad en la música?

Daniel Abad.- Yo nací en Aspe, un pueblo de la provincia de Alicante, donde la verdad es que había mucha tradición, sobre todo por la zarzuela y la ópera. Allí se respiraba bastante música y comencé a estudiar en la banda del Ateneo de mi pueblo. También allí estudié piano. Pronto empezaron a darse dos cosas que me apasionan: por un lado, la música y, por otro, la relación y el aprendizaje continuo de las personas. En ocasiones, también se volcaban en la dirección de orquesta… Así que me vine a Valencia al estudio de Dirección de Orquesta y Dirección de Coro. La Comunitat Valenciana es el lugar con más músicos por metro cuadrado, la música está en todos los rincones. Desde que estaba en el conservatorio empecé a dirigir alguna orquesta, alguna banda. Estaba involucrado en muchos actos musicales. Es entonces cuando se fundó la Orquesta de Cámara de la Comunidad Valenciana, de la que todavía hoy soy director titular. A partir de ahí, se fue disparando un poco mi trayectoria como director musical y también como director invitado en muchas agrupaciones sinfónicas.

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5b.- Si tuvieras que quedarte con algo, ¿qué papel crees que tiene la música en todo lo que estamos viviendo?

D.A.- Yo considero que cada hecho, aunque objetivamente sea negativo, tiene la capacidad de sacar cosas positivas de la gente. Creo que ahora es cuando más nos ayudamos los unos a los otros. Estamos en un momento en el que observamos que el compartir es mucho mejor que el competir. Y pienso que la música precisamente tiene esa capacidad, la de sacar lo mejor de cada uno de nosotros y ponerlo al servicio de los demás. Creo que también tiene algo fundamental: nos enseña a escucharnos a nosotros mismos. Escuchar al prójimo. Nosotros, cuando llegamos o cuando dirigimos no lo hacemos mecánicamente. La música tiene equilibrio, armonía… la música es puro equilibrio. Yo creo que el equilibrio es fundamental para la parte mental en estos días que vivimos. No será fácil, pero de alguna manera nos conllevará nuevos aprendizajes y nos hará ver los pequeños detalles del día a día con una nueva mirada.

5b.- ¿Quiénes son tus referentes?

D.A.- Hay tres maestros. Me encanta la figura musical de Leonard Bernstein, porque Bernstein era un gran pianista, un gran director de orquesta y un gran pedagogo y comunicador. Para mí, un director de orquesta total y, además de estas tres facetas, hacía algo que comparto absolutamente. Y es que trabajaba todos los estilos musicales, abordaba todos los repertorios. Y, a mi juicio, con una gran maestría y una gran calidad. A raíz de eso también me gusta mucho alguien a quien tuve el privilegio de conocer, Claudio Abbado, por la sensibilidad y la profundidad con la que dirigía todas sus obras. Por último, Gustavo Dudamel, a quien también he tenido la fortuna de conocer. Digamos que estos son los referentes.

5b.- ¿Alguna colaboración que recuerdes con especial cariño?

D.A.- Pues mira, he tenido la suerte de colaborar con artistas muy buenos. Si me permites citar a algunos… Por ejemplo, con Antonio Serrano, que para mí es el mejor armonicista del mundo. Con Andreas Prittwitz que toca la flauta de pico, el saxo y el clarinete. Con Joana Jiménez, que es una cantaora maravillosa. Con Sole Giménez, Haochen Zhang, Aisha Syed… son muchos bellos recuerdos. Me quedo en todos los casos con la calidad artística y la calidad humana de todo el mundo con quien he trabajado. Me quedo también con la cercanía, con la colaboración con el grupo. He tenido la suerte de compartir escenario con grandes artistas y lo que siempre percibo es que es imposible ser muy buen músico si no eres una muy buena persona. Los mejores artistas van ligados a una buena persona.

5b.- ¿Cómo se consigue un buen liderazgo y una buena conexión con los músicos? ¿Cómo logras gestionarlo? ¿Cómo haces para encajar todas las personalidades y que, al final, todo fluya?

D.A.- Yo creo que esta pregunta es fundamental en la dirección de orquesta y es algo en lo que no se profundiza mucho en el estudio de la Dirección. Nos centramos en la técnica, en la historia, en el contexto, que eso es imprescindible. Pero la dirección de orquesta, además de esto, tiene que saber gestionar al grupo, tener capacidad de liderar, también un tanto de psicología. Muchas veces me gusta hacer una comparación de la orquesta sinfónica con la sociedad. La orquesta sinfónica es tanto el concertino, como el director y hasta los jefes de sección. Absolutamente. Lo que interpreta cada uno de los músicos del grupo es fundamental para el resultado sonoro final de la obra. Todos tienen muchísima importancia en el resultado general. Eso y también, como decía Stravinsky, la música no solo se escucha, sino que también se ve. En cuanto al liderazgo, lo que tú le des al grupo, el grupo te lo va a dar a ti también. Depende mucho de la relación personal, además de lo musical, que llegues a establecer con el grupo. Eso también se traduce al sonido. Esa función de liderazgo también suena. Eso, junto con una técnica, con un estudio de la composición profunda, con el estudio de la historia del arte y la historia de la música, del contexto de la obra que se está dirigiendo con el compositor… pero tenemos que poner en valor también que cuando estamos dirigiendo, estamos dirigiendo un grupo humano al que hay que tratar con el mayor de los respetos y establecer una cercanía que luego se traduce en resultados.

Orquesta de Cámara Comunidad Valenciana.

5b.- ¿Cuál sería la banda sonora que acompañaría esta grave situación o alguna pieza que represente la esperanza que empezamos a vislumbrar?

D.A.- Estoy absolutamente convencido de la que es: en ambos casos la misma. Hay alguna metáfora en el ambiente. Tiene que haberla, porque este año se cumple el 250 aniversario del nacimiento de Beethoven. Para mí la obra que más me gusta, pero que además viene maravillosamente en este momento, es la Novena Sinfonía de Beethoven. Una vez en la historia, la que hay dentro de la sinfonía se añade el mensaje musical y textual de la obra, viene a ser un abrazo musical para todo el mundo. Esta obra representa el hermanamiento musical de toda la humanidad. Toda la Novena Sinfonía de Beethoven representa ese abrazo de toda la humanidad, donde no hay barreras, donde no hay fronteras y donde toda la humanidad es una. Yo creo que esta obra, más que nunca, representa la esperanza y ese abrazo que pronto nos vamos a poder dar.

5b.- ¿Por qué te embarcas en El Viaje del Equilibrista con David Blay?

D.A.- Trabajar con David Blay ha sido un lujo a nivel profesional y a nivel de amistad. El Viaje del Equilibrista para mí también ha sido un viaje de aprendizaje junto con él y esta obra viene a representar el equilibrio en todas las facetas de nuestra vida. Por un lado, la parte del trabajo, de que nada es estable en estos tiempos en los que estamos haciendo que lo normal es el cambio permanente. La tecnología en este momento nos está permitiendo conciliar la parte profesional con la parte familiar y nos está enseñando una forma de comunicarnos los unos con los otros que nos servirá cuando todo esto pase.

5b.- Si la música es tu profesión, ¿cuáles son tus aficiones?

D.A.- Pues fíjate que a mí cuando era joven me gustaban muchas cosas de la vida. Me gustaba mucho el deporte. Me gusta mucho la lectura, me apasionan los libros. Me encantaría poder pilotar un avión… Digamos que tenía una mente muy dispersa en diferentes aficiones. Me encantaba la lectura, pero sobre todo el deporte. Yo creo que fue la música la que me fue atrapando y guiando a ella misma. Diría que mis aficiones son sobre todo viajar, hacer deporte y aprender de otras culturas. El enriquecerme con lo diferente y tener una mente de aprendizaje continuo.

Nacho González. Auditorio A. Kraus.

5b.- ¿Cómo maridan vino y música?

D.A.- Yo creo que hay muchas colaboraciones que maridan el vino con el arte. He conocido algunas combinando el vino, sobre todo con la música clásica. Creo que tienen mucha relación. Tanto el vino como la música te hacen despertar una serie de sentidos que a veces son difíciles de explicar a otro. Uno tiene que sentir, experimentar o bien ese sabor o bien ese sonido. A veces su sabor puede resultar añejo, antiguo y el sonido también tiene la capacidad de trasladarnos a un sonido más tradicional, a un sonido más actual… Yo creo que el paralelismo está en la sensación que puede despertar un sabor y la sensación que despierta un sonido que a veces se puede intentar explicar técnicamente. Pero lo mejor es sentirlo ante un sonido y ante un sabor.

5b.- ¿Y qué música escucharías para tomar un buen vino?

D.A- Pues fíjate que soy de romper esa vinculación de abrir un vino en ocasiones especiales, me gusta celebrar la vida. No hay que esperar fechas señaladas para disfrutar de un buen vino, sino que cada día eso puede ser motivo de celebración y somos nosotros los que hacemos esos momentos especiales. A mí me gusta tomar el vino con mi mujer tranquilamente, con una buena charla, una conversación y la música de fondo que nos acompaña son los Nocturnos de Chopin, generalmente interpretados por Maria João Pires y Arthur Rubinstein.

5b.- Los conciertos entre barricas están de moda ¿te animarías a embarcarte con nosotros en alguna propuesta?

D.A.- A mí me encantaría. Me encantaría poder hacer un concierto de cámara con 5barricas en la sala de barricas de una bodega. Una música de Mozart, Beethoven… seguro que sería espectacular.

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2 comentarios en “La Novena de Beethoven es el abrazo musical de la humanidad”

Mar el 1 mayo, 2020 a las 11:28 am:

Excelente y esperanzador artículo. Enhorabuena

Mistol el 2 mayo, 2020 a las 5:35 pm:

Para mí claudio Abbado ha sido el mejor director que he conocido. Dirige de memòria y es una pena que nos haya dejado tan pronto.

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