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Casa Lo Alto: un paraje, un alma… vinos puros y vibrantes

22 octubre, 2020

Texto: Jaime Nicolau / Foto y Vídeo: Vicent Escrivà
Enamorarse de un paraje. Caer rendido a sus pies convencido de que es irrepetible. Convencerse a cada paso de que presenta muchos condicionantes para ser único. Pasear entre cepas viejas de bobal o garnacha disfrutando aromas a bosque, a romero y tomillo… a su espalda los almendros en flor. El paseante es Víctor Marqués, enólogo valenciano de esos que apuestan por ponerle ‘rock and roll’ a sus productos. «Vinos que vibren», repite varias veces en esta visita. El paraje, Finca Casa Lo Alto. A su vez pedanía de Venta del Moro que da nombre a una finca de 150 hectáreas de las que este enólogo está haciendo enormes vinos. Vinos con alma. El excepcional paraje metido en una botella.

Desde que Bodegas Murviedro, la filial española del grupo Schenk, adquiriera en 2017 la finca ubicada en el término de Venta del Moro, en la comarca valenciana de La Plana de Requena y Utiel, se dio inicio a una profunda transformación en la filosofía del trabajo del viñedo y la elaboración de sus vinos. Esta nueva época está basada en la protección del medio ambiente y la biodiversidad con la intención de que la personalidad de este terruño se vea reflejada en cada vino.

Cuenta Víctor que cuando Marc Grin le propuso llevar Finca Casa Lo Alto le pareció un sueño. Ha pasado los últimos tres años mimando esas 150 hectáreas como un jardín. Primero en el viñedo. Después en los almendros… y ahora su objetivo es sacar brillo al bosque. Ese día cambió su vida. Víctor ha pasado por proyectos vinícolas fascinantes pero esto era el lugar soñado. En esos tres años ha aprendido, y lo sigue haciendo a diario, a interpretar cada una de las parcelas situadas a más de 700 metros de altitud. 60 son de viñedo, 30 de almendro y el resto es bosque. La casa y la bodega lo presiden todo desde la cima de una colina, en cuyas faldas descienden de manera imponente parcelas mágicas. Suelos arcilloso-calcáreos en los que la roca madre de esa colina aparece en todos los rincones.

Todo el viñedo en vaso, con la bobal dirigiendo el cotarro. Más de 20 hectáreas son viña vieja de esta variedad (entre 50 y 70 años). Le sigue a ritmo acompasado la garnacha tinta. Garnacha blanca y tardana hacen los coros en forma de variedades blancas. Y en vaso también todo lo que Víctor va incorporando.

Elabora todas las parcelas por separado. Este ejercicio le permite una paleta de posibilidades excepcional a la hora del coupage. Quiere saber todo de cada parcela. En la elaboración combina fudres de madera y depósitos de hormigón. El raspón aparece en proporciones diferentes según el vino. Mínima intervención para que sea el terruño el que hable. «Queremos hacer vinos con mucha pureza. Llevar a una botella todo lo que expresan estas parcelas. Interviniendo lo mínimo», señala Víctor.

Los vinos los podríamos definir como vinos de paraje. Las condiciones se supeditan a un entorno específico y delimitado. En este caso lo delimita Casa lo Alto, una colina en Venta del Moro con condiciones edafológicas, históricas y enológicas particulares. Trabajando en ecológico el viñedo con agriculturas para respetar el entorno y su biodiversidad y en la bodega la mínima intervención para que se representen las cualidades específicas que tiene el paraje. Aplicando estos principios, tan solo hay que dejar a estos suelos arcillosos ricos en hierro y caliza rodeado de almendros y bosques de pinos, que impriman el carácter a los vinos. Las parcelas de bobal se ven perfectamente reflejadas en Manzán. El cemento y el fudre le permiten expresarse de manera contundente y sin maquillajes. Pesa la fruta y la frescura. En Rocha, el tinto de garnacha, vuelve la variedad de manera franca. Cierra el círculo Trena, un blanco de la autóctona Tardana que se lanzó al mercado en marzo de 2020.

Manzán
Manzán 2018 es un vino tinto elaborado con uvas Bobal procedentes de tres parcelas plantadas entre 1940 y 1965. Las viñas se cultivan con formación en vaso, estructura que permite economizar agua y protege de las insolaciones. La vendimia tuvo lugar a finales de septiembre y se utilizaron diferentes porcentajes de racimos enteros, el resto de uva se encuba despalillada sin estrujar. La fermentación se inicia de forma espontánea con levaduras autóctonas. Después del prensado se transfiere a depósitos de hormigón y fudres donde finaliza la fermentación maloláctica, el vino envejece 10 meses con sus lías. Embotellado sin clarificación y filtrado por 5 micras.

Rocha
Rocha 2018 es un tinto de Garnacha de un único viñedo plantado en vaso en 1980. La de 2018 tuvo un año meteorológico fresco y lluvioso, en el que se ralentizó la maduración. Las uvas se cosecharon a mediados de septiembre y se utilizaron diferentes porcentajes de racimos enteros. El resto de la uva se despalilló sin estrujar. La fermentación espontánea se inició con levaduras autóctonas. Después del prensado se transfiere a depósitos de hormigón y fudres donde finaliza la fermentación maloláctica, el vino envejece 10 meses con sus lías. Embotellado sin clarificación y filtrado por 5 micras.

Trena
Trena 2019 es un vino blanco elaborado con Tardana, variedad autóctona de vid con uvas de hollejo grueso y ciclo largo, muy bien aclimatada al ecosistema del interior de la provincia de Valencia a más de 700 metros sobre el nivel del mar.

El terreno de la parcela El Tresnal está asentado sobre un fondo arcillo-calcáreo. La vendimia de 2019 se realizó el 15 octubre, a mano y en cajas de 15 kilos. La fermentación alcohólica fue espontánea, con levaduras silvestres en depósitos de hormigón y fudres de roble de gran capacidad, en los que reposó con sus lías finas hasta el embotellado. Embotellado sin clarificación y con una ligera filtración.

El día está gris. El bobal viejo es feliz bajo el manto de nubes. Entre sus cepas pasea el alma. Desde la colina se divisa un precioso cuadro de mil colores. El proyecto de Casa Lo Alto es puro y sincero. Sus vinos hacen vibrar.

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Un comentario en Casa Lo Alto: un paraje, un alma… vinos puros y vibrantes

fratenay@gmail.com el 26 octubre, 2020 a las 11:49 pm:

Los tendré que probar.

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