Déjate seducir por el mundo del vino

Menú

Un brindis autóctono

Brindis_autoctono

Emilio Expósito en el stand de Dominio de la Vega en la Feria del Cava. Foto: Vicent Bosch

Jaime Nicolau

En el estreno de este blog y acercándonos a las fechas que nos acercamos, no podía ignorar la tentación de utilizarlo para prescribir los vinos y cavas valencianos. Y es que, para los que no lo sepan, especialmente los propios valencianos, en los próximos días se producirán millones de brindis en los cinco continentes con productos elaborados en la Comunidad Valenciana, bien vinos de las Denominaciones de Origen Alicante, Valencia y Utiel-Requena y la IGP de Castellón, bien cavas nacidos en los viñedos de Requena. Estos últimos seguramente vayan a tener un protagonismo especial. La Navidad es la fiesta de muchas cosas, pero también del cava. Este año la campaña se saldará con más de 5 millones de botellas elaborados por bodegas de Requena. Casi todas ellas están unidas en la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena. En concreto son ocho y vale la pena nombrarlas: UVE, Coviñas, Vegalfaro, Dominio de la Vega, Hispano Suizas, Chozas Carrascal, Pago de Tharsys y Torre Oria. De ellas sale prácticamente todo el cava valenciano. Hace unos días esta Asociación recibía la visita del presidente de la Comunidad Alberto Fabra. Fue más una declaración de intenciones, de mostrar el respaldo a un sector que dispara sus ventas, que otra cosa. Con todo, viene a reafirmar el trabajo que la Asociación y especialmente su presidente Pepe Hidalgo llevan haciendo en los últimos años, y también el de aquellos que empezaron años antes y que lucharon para poder elaborar el cava en Requena. Y me alegra que no se mente al diablo. Que el tan manido veto no se note en las cifras porque no lo necesitamos para vender. Porque eso es una situación puntual a la que se pueden acoger los mediocres, pero el cava valenciano es grande y ha venido para quedarse. También viene a reafirmar, aunque haya a quien estas palabras le chirríen, el buen trabajo en la Conselleria de Agricultura de Marta Valsangiacomo. No sé lo que pasará políticamente en un futuro cercano. Lo que sí sé y me tranquiliza, y me consta que los profesionales más representativos del sector piensen lo mismo, es que posiblemente con el tiempo el sector del vino en general valore su trabajo. Su puerta siempre está abierta, con cita o sin ella, para el sector. Pocos directores generales ‘bajan al barro’ como ella, siempre con un talante conciliador, salvo comedidas excepciones en las que hubiera saltado como un resorte hasta el Santo Job. No sé si el sector del vino volverá a tener una figura política que los entienda tan bien. Posiblemente algunos estén dejando pasar una oportunidad que no vuelva a repetirse. Con todo, me había dejado una botella por descorchar. No he mirado ni la etiqueta porque me da igual si es de tinto, de blanco, de rosado o de cava. Si es de Alicante, de Valencia, de Requena, de Utiel o de Castellón. Lo que sí tengo claro es que será valenciano porque tenemos una calidad que nada tiene que envidiar a otras zonas productoras.