10 abril, 2026

Mar Lafuente
Baldovar 923 aterriza en la Mostra de Proava 2026 con una de las propuestas más singulares de los últimos meses en el sector del vino valenciano, y lo hace destacando su gran novedad: Vizcota. Se trata de un espumoso que vuelve a demostrar hasta qué punto la merseguera puede reinterpretarse desde la altura, la pureza y la mínima intervención.
Elaborado con uvas procedentes de cepas viejas asentadas sobre suelos calizos en el entorno de Alpuente, Vizcota nace en un paisaje extremo donde la altitud de más de 900 metros define el carácter de cada vendimia. Es un espumoso elaborado mediante método ancestral, embotellando el mosto con la fermentación aún activa para que la segunda fermentación se produzca en la propia botella. Tras dos años de reposo en rima, el resultado es una burbuja fina, perfectamente integrada y de gran elegancia.
En nariz aparecen cítricos verdes, notas de bollería y una marcada impronta de piedra caliza; en boca, destaca por su acidez vibrante, cuerpo ligero y un final largo con un delicado matiz salino. Un vino de producción muy limitada, del que apenas producen 800 botellas, que representa “una nueva expresión de la Merseguera que une la pureza del método ancestral con la singularidad del terroir calizo del Alto Turia”, según aseguran desde la bodega valenciana.
Junto a esta referencia, Baldovar 923 despliega en la Mostra prácticamente todo su catálogo. Pieza La Moza, elaborado con bobal y tempranillo, es como un vino coral con salinidad y umami. Berandía es un bobal de altura procedente de viñedos situados entre 900 y 1200 metros, representa una nueva cara de la variedad, donde intensidad y delicadeza conviven con una intervención mínima que potencia la expresión del paisaje.
En blancos, Arquela se presenta como un merseguera bi-parcelar sin intervención, que reinterpreta su entorno con potencia, elegancia y un equilibrio salvaje y honesto. En la misma línea de pureza, Cerro Negro, una mencía de montaña cultivada a 1.000 metros, combina hierbas aromáticas, fruta y mineralidad en una expresión de alta intensidad.
Rascaña, elaborado con merseguera y macabeo fermentado con sus pieles, amplifica la expresión aromática de las variedades a través del contacto con hollejos, aportando textura y profundidad. Por su parte, Cañada París, elaborado 100% con merseguera, es un blanco muy aromático, cítrico y natural, fiel reflejo del Alto Turia.
Con este conjunto, Baldovar 923 reafirma en la Mostra su filosofía de vinos de altura que no interpretan el territorio, sino que lo muestran tal y como es, sin artificios, con honestidad y carácter.
Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web.
0 comentarios en