9 febrero, 2026

Mar Lafuente
El universo del vino está lleno de proyectos con historias que contar, y Sabores de la Vid es uno de ellos. Desde el municipio valenciano de Alaquàs, esta distribuidora especializada en el sector HORECA combina su labor profesional con una vinoteca física abierta al público, donde se pueden descubrir vinos, licores, cervezas artesanas y productos gourmet seleccionados con cuidado. Durante más de una década han crecido a base de selección, criterio y una mirada muy clara hacia el origen.
La historia empieza hace años, cuando Berna Cuesta y Miguel Laguna comenzaron a ofrecer vino a restaurantes de la zona desde el bajo de unos amigos. Dos años después, en noviembre de 2012, consiguieron abrir una pequeña tienda que ha ido creciendo junto a ellos hasta transformarse en la actual vinoteca, situada en la Avenida Blasco Ibáñez del municipio.
A día de hoy, siete personas forman parte de un equipo que combina su función principal como distribuidora para el sector HORECA con una vinoteca abierta al público. En ella conviven vinos, vermuts, licores, cervezas artesanas y una cuidada selección de productos gourmet.

Sabores de la Vid entiende el vino como una extensión del territorio donde nace y de las personas que lo trabajan. Cada botella que entra en el local ha sido elegida personalmente. La mayoría son vinos de proyectos pequeños y honestos, levantados con pasión y respeto por el entorno. No solo transmiten aromas y sabores, sino que son referencias con historias, las del viñedo, las de sus elaboradores y las de su paisaje.
Esa misma mirada se aplica a la parte de la alimentación. Productos gourmet que van desde conservas, aceites, dulces, encurtidos y delicatessen del mar y la tierra. Todos ellos de proximidad, sostenibles, artesanales y de km0, pensados tanto para el consumidor final como para restaurantes que buscan mantener un discurso alineado con su propuesta gastronómica.
El proyecto no se limita exclusivamente a vender vino; buscan acompañar al hostelero en cada paso. Asesoran en la selección de vinos, elaboran cartas personalizadas, forman a los profesionales del sector y organizan visitas a bodegas colaboradoras. Son experiencias que acercan al profesional a la tierra, al origen del producto, y le permiten transmitir esa pasión a sus clientes, generando una conexión que va más allá de lo que se sirve en la mesa.
Entre los proyectos con los que trabajan se encuentran nombres como Conservas Cambados, Celler Mar de Vins, Bodega Claudio, Bodegas Félix Callejo, Bodegas Escuadra, Finca Collado, Toneles Centenarios o Bodegas Lupanda, reflejo de una selección que combina tradición, identidad y nuevos discursos.
La vinoteca funciona como un escaparate del proyecto y como punto de encuentro con el público. Allí conviven vinos de distintas denominaciones de origen, cervezas artesanas, licores y productos gourmet, todos seleccionados bajo los criterios de calidad, sostenibilidad y compromiso con el entorno. Además, ofrecen cajas regalo personalizadas, tanto para particulares como para empresas, cuidadas hasta en el más mínimo detalle.
Aunque las catas de vino están en fase inicial, también es una de sus apuestas. Ya ofrecen experiencias privadas para grupos de amigos, celebraciones o eventos, donde descubrir vinos especiales y compartirlos en buena compañía. Mar Pardo, la encargada de atención al público y comunicación, explica que “para solicitarlas nos deben escribir por correo o por WhatsApp para pasarles información y ellos contarnos sus necesidades”.
Poco a poco, Sabores de la Vid sigue creciendo fiel a su filosofía de apostar por lo artesanal, lo cercano y lo bien hecho. Un proyecto que entiende el vino y la gastronomía como parte del territorio.
Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web.
0 comentarios en