13 febrero, 2026

La variedad arcos es una de las que está tomando la palabra con fuerza en Terres dels Alforins.
Jaime Nicolau
Que Terres dels Alforins es una zona de referencia del vino español de calidad es algo que ya no escapa a nadie. Que en esta zona productora en el interior de la provincia de Valencia se elaboran algunos de los mejores vinos de España tampoco. Si a esto sumamos que Luis Gutiérrez, el hombre de Parker en España, se ha rendido desde hace años al enorme trabajo de las bodegas y viticultores de esta zona y, muy especialmente, al realizado con variedades ancestrales que estuvieron a punto de desaparecer, completamos las variables que convierten a este territorio en punta de lanza del sector vitivinícola mediterráneo. Y es que la lluvia de puntos en la reciente publicación en Wine Advocate de Gutiérrez así lo constatan, en paralelo a un magnífico artículo que pone en valor precisamente eso, las uvas que históricamente habitaban este territorio. Uvas que condenamos a «muerte» a base de defender durante décadas un trampantojo del que nos autoconvencimos (o nos dejamos convencer) y que se ha ido desinflando como un suflé. «Tener uvas que puedan producir vinos frescos y aromáticos, fáciles de beber, con notas florales y paladares atractivos con taninos finos, no sucede en cualquier lugar. Los viñedos con suelos que aportan mineralidad salada, a menudo basados en caliza o marga, y la proximidad al mar y/o altitudes y exposiciones que proporcionan un buen diferencial térmico entre el día y la noche, lo que ayuda a las uvas a madurar manteniendo la acidez, combinados con esas variedades de uva, nos dan regiones con un alto potencial. La España mediterránea es así.», escribe Gutiérrez en su artículo.

Es justo arrancar el recorrido por Javi Revert. El viticultor de La Font de la Figuera lleva años revolucionando el vino mediterráneo con una interpretación brillante del territorio. En esta ocasión ha rozado la perfección con los 99 puntos de Foradà 2023, el tinto con el que rinde homenaje a la montaña del mismo nombre que reina sobre sus viñedos. Una puntación que es la más alta de toda la cata junto a un grande como Casa Castillo. Otro de sus tintos, Simeta 2023, fija las miradas con 97 puntos. A destacar también su blanco Micalet, que con 96 puntos se convierte en el mejor blanco de la Comunitat Valenciana. Su vino de pueblo, Sensal, cierra unas puntuaciones mágicas con 94 puntos.
Pero la grandeza de Terres va más allá de un proyecto. Lo de verdad interesante es que son varias las bodegas que están demostrando trabajar con mimo el viñedo, elaborando vinos singulares a partir de uvas que hace solo un puñado de años estaban denostadas y condenadas a la desaparición. La rebelión de estas variedades toma forma en manos de viticultores que aman su trabajo y luchan por poner en valor un territorio y las gentes que lo habitan.

Y siendo así, la siguiente parada obligatoria es Celler del Roure. La apuesta de Pablo Calatayud y su equipo por esas variedades históricas de la zona se tangilibilza en La Pebrella, con arcos y forcallà, que ha recibido 96 puntos. Parotet con 95+, Safrà y Maduresa con 95, le secundan con mucho brillo. Cullerot y Les Alcusses y Les Prunes, con 93+, o los 93 de Vermell y 92+ de Les Danses, ponen en valor castas como la monastrell o la mandó, esta última también de las “rebeldes” y con la que Celler del Roure inició una etapa apasionante.

Si Pablo Calatayud lleva años poniendo en valor la zona, lo mismo podemos decir de su amigo Rafa Cambra. Excepcional su trabajo con forcallà y arcos, especialmente. pero también con bonicaire o monastrell como emblemas. Casa Sosegada emerge en las puntuaciones de la bodega con un mágico 96. Le sigue un trío que abre el monovarietal de arcos Casalabor, con 95, los vinos que una referencia nueva del viticultor valenciano L’Altet de Torró, que rinde homenaje a la monastrell a través de una parcela muy singular. Y cierra este trío La Forcallà de Antonia, ambos con 95 también. Mallaura Tinto con 94+, Rafael Cambra Uno con 94, Dos con 93 y Soplo Tinto con 92, cierran unas puntuaciones mágicas para otro de los viticultores que ha devuelto el protagonismo a uvas ancestrales desde Fontanars dels Alforins.
Y pasamos a Los Frailes. La bodega de la familia Velázquez sigue teniendo el 1771 uno de los vinos de monastrell mejor valorados por la crítica. En esta ocasión, Gutiérrez le ha otorgado 94 puntos. Junto a él Rubificado con 93 y y Caliza con 92, cierran el trío de sobresalientes. También 92 tiene el dulce Don Joseph Monastrell.
Sin dejar Fontanars, Fil.loxera & Cia obtiene excelentes puntuaciones. 93 puntos para dos vinos: La Mujer Caballo Taronja y Blau. El Cordero y las Vírgenes, Beberás de la Copa de tu Hermana y La Mujer Caballo Verde, se llevan 92 puntos.
Otra de las firmas que año tras año seduce a Gutiérrez es Can Leandro. Alt de les Flors lidera las puntuaciones con 95 puntos. Le sigue Panxut con 94, La Lloma con 93+ y cierran La Vella y El Arenal con 93.
Asoma y llega para que tomen nota Alt de les Fonts. Se trata de un nuevo proyecto de La Viña, que pone en valor la interpretación más personal de su director técnico Jorge Caus de los parajes de La Font de la Figuera con tres vinos con 92 puntos: Casa de la Ladera Malvasía, Casa de la Ladera Monastrell y Nat’Cool Alt de les Fonts.
Ya no es casualidad que asomen en estas puntuaciones los vinos de La Comarcal el proyecto de Víctor Marqués y su inseparable amigo Javi Revert. Grillat obtiene 93 puntos, los mismo que La Font, mientas La Comarca Tinto se va a los 92.
Volvemos a Fontanars para detenernos en territorio Los Pinos. La firma que dirige José Antonio Ferri obtiene 93 puntos en Dominio de Los Pinos 1909. La Sort alcanza los 92+, mientras que DX obtiene 92.
Otra de las caras nuevas es Manu Sanmiguel que se estrena en la lista Parker con 93 puntos para su tinto L’Altet de Torró.
Dentro de la Denominación de Origen Valencia destaca también el papel de Baldovar923. Su interpretación de la merseguera de altura, de nombre Arquela, alcanza los 93 puntos, mientras que otros tres vinos de la bodega se sitúan en 91 puntos.

Ya fuera de esta zona productora, Parker sigue fijando su mirada en El Terrerazo y en Mustiguillo, el proyecto de Toni Sarrión al que ya se ha incorporado su hija Olga. Finca Terrerazo 2023 sigue siendo una garantía con 95 puntos. Pela Roques Bobal obtiene 94, los mismo que La Garnacha. Finca Calvestra alcanza los 93, por los 92+ de Mestizaje Tinto, puntuaciones que remarcan, una vez más, que estamos ante uno de los proyectos más excepcionales del mundo del vino en el arco mediterráneo.
Dussart Pedrón es otro de los proyectos bien valorados. Sus vinos Le Bobal y Le Grenache se colocan en 93 puntos. En Utiel-Requena también destacan los bobales de Las Mercedes del Cabriel con 92 puntos para Bobal al Límite Tinaja y Bobal al Límite.
Con todo, lo que está claro es que el relato de la singularidad lo escriben las variedades que históricamente han habitado los territorios vitivinícolas valencianos. Durante décadas impostamos un relato que era un trampantojo. Por suerte, los viticultores dieron cuenta a tiempo y hoy lucen con más brillo y belleza que nunca unas variedades que durante unas décadas condenamos a desaparecer.
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