14 octubre, 2026

Pedro G. Mocholí
La mañana siguiente comenzamos desayunando en NovaVila, encontrando uno de los mejores desayunos que una persona puede imaginar.
Luis, acompañado de Esther lleva años diseñando este desayuno que él considera imprescindible para comenzar bien el día; zumo de naranja recién exprimido, café, leche (llegada de una lechería próxima que hay del hotel), pan de pueblo, queso país y chacina ibérica, y bollería dulce elaborada por la propia Esther. No falta una excelente mantequilla, y como colofón, Vilanova, nos prepara un sugerente “Détox”, con productos y verduras propios de su huerta. Así, con el espíritu ensalzado y cargados de energía nos enfrentamos al día.
La primera visita que le he prometido a Jorge es a Marisco Laureano, una de las cetarias más importantes que existe en la costa de Cambados, que ofrece uno de los mejores productos de concha; ostras, almejas, navajas, zamburiñas y berberechos que puedes encontrar. También ofrece centollos, nécoras, bogavantes o percebes. Entre sus clientes encontramos a los mejores restaurantes españoles que podemos imaginar, sean marisquerías o sencillamente restaurantes que apuesten por un producto único y de gran calidad.

A la entrada nos encontramos con Fernando, hijo de Laureano y que desde hace ya algunos años se encuentra al frente de la empresa.
Cuando cruzamos el umbral, Jorge se sorprende de las instalaciones, de la higiene que encuentra mientras recorremos las instalaciones y va observando las piscinas donde; con agua de mar, los moluscos se van purgando. Una recomendación, si algún día en una playa gallega se encuentran con alguna almeja o berberecho, nunca se les ocurra comerlos crudos, pueden llevar alguna toxina, que les puede trastocar el estómago. Por eso es fundamental el paso por una cetaria.

Una vez realizado el paseo, Fernado nos ofrece algunos de los productos (que ya han sido purgados) in situ, y Jorge se sorprende de la calidad, yo no, pues este ejercicio lo he realizado en numerosas ocasiones.
Después de intercambio de tarjetas, y el compromiso por parte de Jorge de incorporar a Mariscos Laureano como nuevo proveedor de los restaurantes del Grupo La Sucursal, ponemos rumbo a O´Grove, donde nos espera D´Berto.
Recuerdo mi primera visita a este restaurante que comenzó su actividad como Churrasquería, un modelo de negocio hostelero muy común en Galicia. Un día, un pescador llegó al restaurante con unas cigalas de un tamaño muy considerable, y Berto las compró; a modo de anécdota (contada por él mismo), tuvo que vaciar el bote de las propinas para poder pagarlas.
Ese mediodía las ofreció a sus clientes, vendiéndolas todas. Acto seguido volvió a llamar al pescador, al tiempo que le reclamaba que las que le quedaban las llevara. Así lo hizo y el día siguiente las vendió con rapidez, al tiempo que se dio cuenta que vendiendo marisco la rentabilidad era mucho mayor que haciendo churrascos.
Poco a poco fue dando un giro copernicano a su actividad, convirtiéndose con el paso del tiempo y la búsqueda de un producto único en una de los mejores restaurantes de producto de España.
Nos recibe en la puerta, le presentó a Jorge y hablamos un rato. Había reservado a primer turno y así comíamos con más tranquilidad, nos sentamos y con la carta en la mano comenzando a elaborar nuestra minuta.

Comenzamos con su empanada que siempre ponen a modo de detalle, y a continuación unas ostras Napoleón, muy propias de esta costa, unas almejas que las trabajan muy bien y que se denominan “carneiros”. No es una almeja fina, pero es mucho más sabrosa, con un toque yodado muy sutil y persistente. A continuación llegan los Berberechos tamaño de pelotas de pin-pon (recurro a esta pelota para que sean conscientes de la corpulencia del molusco), hervidos con sutilidad para no pasarlos de cocción. Nos desilusionamos con el Salpicón de Bogavante, un exceso de tomate lo desvirtúa. Muy mejorable. Como echamos de menos el mítico Salpicón de Bogavante de Corinto; inolvidable.

Pero el esplendor lo retomamos con unas nécoras radiantes de un tamaño considerable y de sabor soberbio. De manera minucioso voy desgranando los recovecos de este crustáceo (muy poco conocido en Valencia) que posee un gran sabor.
Tengo que reconocer que tanto la nécora como la centolla para mi son dos productos asombrosos y me declaro un fan incondicional de ambos. Y esta pasión me viene de mi padre, que cuando realizó sus primeros viajes a Galicia (finales de los años 60) por motivos laborales descubrió un mundo inagotable de sabor y singularidad. Tengo que reconocerles, que si ahora casi son productos desconocidos, no les quiero decir lo que eran a finales de la década de los 60.

Para finalizar, pedimos unas rodajas de mero a la parrilla que satisfizo nuestra amor por el pescado. En las peceras del restaurante encontramos una cantidad descomunal de bogavantes y langostas, pero el día anterior ya habíamos comido un par, por lo que en esta ocasión necesitábamos un buen pescado a la parrilla.
Para acompañar la comida, que mejor que Davila, el vino de bodegas Valmiñor que me parece uno de los mejores Albariños de la D.O. Rías Baíxas.
Una tarta de queso, y unos orujos caseros pusieron fin a la opípara comida q nos ofreció Berto y su hermana Marisol.
Después nos desplazamos a Cambados a pasear, en una terraza nos asentamos y vimos como el sol se iba poniendo mientras hablábamos de la histórica comida de la que habíamos disfrutado. Mientras, Jorge me hizo una sincera y acertada reflexión, al reconocerme que primero habíamos estado en la trastienda de Berto al visitar Mariscos Laureano, pues son ellos los que le sirven todos los bivalvos al restaurante.
Un día a recordar en nuestras vidas.
D´Berto. Adva. del Tte. Domínguez, 84. Telf. 986733447. O´Grove (Pontevedra).
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