28 octubre, 2026

La Tardana, variedad autóctona de Utiel-Requena, estuvo durante décadas a punto de desaparecer. Su maduración tardía, que tradicionalmente prolongaba la vendimia hasta noviembre, exponía las cosechas a las lluvias y al mal tiempo. Esto llevó a muchos viticultores a sustituirla por variedades más tempranas.
Hoy, sin embargo, aquello que parecía su mayor debilidad se está convirtiendo en una de sus grandes fortalezas. En un contexto de cambio climático, temperaturas extremas y vendimias cada vez más adelantadas, la Tardana demuestra el valor de recuperar variedades autóctonas adaptadas durante siglos a su territorio.
En Vera de Estenas llega ahora el fin de la vendimia manual de la Tardana. Una fecha excepcionalmente temprana para esta variedad, pero tardía en comparación con el resto de España.
Desde hace años, la bodega valenciana ha apostado por recuperar esta uva, elaborando y embotellando vinos que reflejan la identidad del territorio. A su vez, ha sido muy relevante la recuperación de la elaboración en ánforas de barro, una tradición ancestral que conecta su pasado con el futuro del vino.
Tradicionalmente utilizada como uva de mesa, la Tardana revela un enorme potencial enológico. Cultivada en las parcelas de viñedo mediterráneo de altura, a más de 750 metros de altitud, conserva una acidez natural que se traduce en vinos frescos, ligeros y delicados, con notas de manzana, pera y limón. Con solo un 12 % de alcohol, destaca por su equilibrio, versatilidad y personalidad.
La apuesta de Vera de Estenas es mayor cada año, ampliando gradualmente su superficie de viñedo. Su resiliencia y su capacidad de adaptación se han convertido en la mejor razón para reforzar el compromiso con esta variedad.
Hoy, esta uva que forma parte del legado de la firma, cruza fronteras y despierta el interés internacional. Incluso Christy Canterbury, Master of Wine estadounidense, ha destacado La Tardana de Estenas en uno de sus artículos.
Además, en Vera de Estenas trabajan en la elaboración de un nuevo vino de Tardana, con un perfil diferente y con mayor complejidad al de la referencia que ya se encuentra en su cartera de etiquetas. El proyecto se encuentra todavía en fase de desarrollo, pero el trabajo en el campo y en la bodega auguran novedades muy pronto.
La Tardana nos recuerda que, a veces, el futuro del vino no está en descubrir algo nuevo, sino en recuperar aquello que nunca debimos perder.
La Tardana ha vuelto. Y esta vez, para quedarse.
Se advierte al usuario del uso de cookies propias y de terceros de personalización y de análisis al navegar por esta página web para mejorar nuestros servicios y recopilar información estrictamente estadística de la navegación en nuestro sitio web.
0 comentarios en